«Reconstruir mejor» incluyendo a los padres

Reunión intersesional para el diálogo y la cooperación en materia de derechos humanos y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

OIDEL ha participado en la reunión Intersesional para el diálogo y la cooperación en materia de Derechos Humanos y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que tuvo lugar en línea el 18 de enero de 2022. La reunión se organizó en torno a tres temas principales: invertir en la recuperación sostenible, avanzar en la igualdad de género y fortalecer las asociaciones. El objetivo de la reunión era «Destacar las buenas prácticas y debatir las recomendaciones para […] los esfuerzos de recuperación basados en los derechos humanos tras la pandemia del COVID-19». Por ello, muchos países han compartido su experiencia y sus retos.

Entre los principales oradores, se encontraban la Primera Ministra de Perú, M. Mirtha Vásquez, el Sr. Federico Villegas, Presidente del Consejo de Derecho Humanos y Embajador de la Misión Permanente de Argentina y la Sra. Nada Al-Nashif, Alta Comisionada Adjunta de la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La mayoría de las intervenciones destacaron que la pandemia ha explotado las desigualdades ya existentes, por ello los Estados deben prestar especial atención a las personas históricamente marginadas o vulnerables, como las mujeres, los grupos indígenas o los niños.

En lo que respecta a los niños y su derecho a la educación, diferentes Estados y organizaciones de la sociedad civil han constatado que la carga derivada del cierre de las escuelas debido a la pandemia, recayó sobre todo en los hombros de las madres. OIDEL ha participado en este debate recordando que los padres han resurgido, una vez más, como actores sólidos para garantizar la educación de la mayoría de los niños. Por ello, animamos a la comunidad internacional a adoptar un enfoque de bien común para la realización del derecho a la educación y a construir un marco en el que los padres puedan ser oídos y decidir lo que consideren mejor para sus hijos. El Estado, los profesores, los padres y las comunidades tienen que ser capaces de trabajar juntos en el intento de proteger a los niños y «construir un futuro mejor para todos, con los derechos humanos en el centro».